RON PAUL, LIBERTARIO     Estuardo Zapeta


ezapeta@sigloxxi.com     En el Estado de Nevada (19 de enero) se posicionó en segundo lugar de la “preelección”.

Libertad (en singular) es su bandera.El Gobierno no debe redefinirmatrimonio”.

Entre los competidores para la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, uno que ha llamado mi atención, más que la competencia Hillary vs Obama, del lado demócrata, es la participación y propuesta libertaria del congresista republicano Ron Paul (www.ronpaul2008.com), a quien nadie, frente a maquinarias tan pretensiosas y bienengrasadascomo las de McCain o Giuliani, daba una pizca de oportunidad, pero que los mismos electores han llevado hasta un “performance” impresionante.


En el Estado de Nevada (19 de enero) se posicionó en segundo lugar de la “preelecciónderrotando a McCain, Huckabee, Thompson and —por supuesto— Giuliani.

Un revés, también, para los grandes consorcios de massmedia de Estados Unidos que despreciaron desde el principio una precandidatura tan llena de sencillez, honestidad, humildad, y verdaderarevolución”, y que hoy se preguntan cómo pudo Paul hacerlo sin ellos.


Lo hace sin mass media, pero con gente, mucha gente cansada, harta, desesperada por el futuro de Estados Unidos. Y lo hace pero con “I-n-t-e-r-n-e-t” como su gran mass media, su vehículo, su púlpito para avanzar las propuestas que jamás se hayan escuchado en Estados Unidos a nivel de las grandes ligas políticas alcanzando cifras récord en visitas a su website, o en recaudación de fondos.
Y Paul, ahora , se ha convertido en la estrella política, tanto por su discurso inteligente, como por su implacable crítica a los precandidatos que se apartaron de los verdadero principios constitucionalistas que constituyeron a Estados Unidos como una gran nación.


Paul defiende la vida, la propiedad y la libertad, dentro de un verdadero Estado de Derecho que regrese a la Constitución misma, y que permita un verdadero Mercado Libre, sin necesidad de “tratados de libre comercio.” Su posición pro-Constitución es férrea y es su principal propuesta defendida todos los días con vehemencia. Esa es su fortaleza –y la debilidad de sus oponentes.
Paul es antiimperialista y pacifista por definición. Una rareza entre las recientes propuestas republicanas imperialistas. Más allá del género (Hillary) o de la etnicidad (Obama) por el lado demócrata, la de Paul, por el lado republicano, ha brincado como la propuesta más “liberal” (en el sentido gringo), y “liberal clásico”.


El conocimiento del funcionamiento (y los desmanes) de la banca central de Estados Unidos, sumado a su sólida educación económica, hacen de Paul muy superior, intelectual y moralmente, a cualquier candidato, sea del lado demócrata o del republicano.


Y su distinción entre las funciones limitados, constitucionales, del gobierno, aunada a su amor por los derechos individuales de los ciudadanos, está despertando a las mentes más brillantes de Estados Unidos a reconsiderar su identidad.


En temas difíciles como homosexualidad, drogas y migración, la posición de Paul es sencillamente refrescante. Libertad (en singular) es su bandera: el gobierno no debe redefinirmatrimonio”, dice, y debe respetarse a los individuos en sus decisiones. En cuanto a drogas, Paul opta, como Libertario, por la legalización.


Entre tanto colectivismo, mercantilismo, socialismo, proteccionismo, ecohisterismo, qué bendición es escuchar a Ron Paul.